Un taller teórico vivencial para reencontrarte con tu niño/a interior, escuchar aquello que quedó dolido y comenzar un camino de reparación desde la conciencia, el cuerpo y el amor.
Muchas de nuestras formas de vincularnos, exigirnos, protegernos o sentirnos insuficientes tienen raíces en experiencias tempranas que dejaron huella. Este espacio propone volver a mirar esas partes con ternura, dándoles un lugar seguro donde puedan ser vistas, escuchadas y abrazadas.
A través de dinámicas corporales, meditación, expresión artística, movimiento y experiencias grupales, vamos a explorar tanto al niño/a herido/a como a la capacidad adulta de sostén, cuidado y reparación que hoy vive en nosotros.
Un viaje hacia adentro para reconectar con la sensibilidad, la autenticidad, el juego y la posibilidad de acompañarnos con más amor y presencia.